La amiga estupenda: El comienzo de una hermosa amistad

La historia de dos niñas, cuya amistad se irá desarrollando durante sesenta años, es la columna vertebral de la primera novela de la “tetralogía napolitana”, La amiga estupenda, la novela de formación de la escritora italiana Elena Ferrante. La acción de la novela abarca el período de los años cincuenta del siglo XX en Nápoles. La niña que impulsa la acción es Lila, mientras la narradora, la que la sigue es Elena, cuyo nombre vamos a conocer a mediados del libro. Cuando al final nos enteramos de su nombre, será pronunciado sólo después del de Lila, de la lista de los alumnos que ganaron el premio como los usuarios más diligentes de la biblioteca.

La superación y el cuestionamiento de los límites del mundo conocido, sea eso subiendo las escaleras oscuras hacia el apartamento del temible don Achille o bien salir fuera de los límites del barrio; la lucha para ganar el derecho de la educación o socavar la autoridad de la maestra y del sistema escolar: estos son los temas de la primera parte de la novela, titulada “Infancia: la historia sobre don Achilles”. La amistad de Elena y Lila, subrayando que se presenta exclusivamente de la perspectiva de Elena, también está basada en la constante superación de límites a través de la mutua rivalidad acompañada no por la enemistad sino, al contrario, por el mutuo apoyo de dos niñas.

Al principio Elena, siendo una narradora muy sugestiva, nos puede persuadir que ella es nada más una seguidora de Lila, representada como más independiente, más inteligente, como la parte “genial” de esta pareja. Sin embargo, a medida que la historia va avanzando, es cada vez más claro que su relación es de doble sentido y que funcionan semejante a las parejas tradicionales novelescas. Una tiene pelo negro, otra pelo rubio, una es decisiva, otra es tierna, mientras una es curiosa y autodidacta, la otra es trabajadora y una alumna persistente, y al final, mientras una se nos presenta como la que impulsa la acción, la otra es la que moldea esos acontecimientos en una historia.

Mientras la primera parte de la novela representa la infancia, en la cual el enfrentamiento a don Achille plasma el enfrentamiento de las niñas con el mundo agresivo e injusto de los adultos, en el foco de la segunda parte titulada “Juventud; La historia de los zapatos” está el período de la adolescencia. El argumento que se asemeja a los de cuentos de hada está basado en la historia de zapatos, esto es, en la historia inversa de la Cenicienta. Este segmento empieza en la Nochevieja de 1958, cuando Lila experimenta un tipo de epifanía inversa. A saber, ella verá las personas de su alrededor, empezando por su hermano, como unos seres desfigurados y espeluznantes, como unas criaturas malas y fálicas, impulsadas por la codicia y la violencia. Tal como en el caso del enfrentamiento infantil con don Achille, Lila y Elena de adolescentes también tendrán que enfrentarse a los retos de crecer en un mundo patriarcal y violento del barrio napolitano pobre. Ideas vagas de la clase y la estructura social representadas a través de los deseos románticos de las niñas sobre la olla llena de oro, evolucionarán en la consciencia de límites de clase en las mujeres jóvenes, los cuales se pueden superar de dos maneras en su mundo. Una es casarse, otra es la educación. Ambas maneras representan la lucha constante entre la aspiración personal de las protagonistas y las expectativas de la familia y la sociedad.

estupenda

Aparte de jugarse con el patrón del cuento de hada, Elena Ferrante se vale muy bien de técnicas novelescas tradicionales, sobre todo de la narración en la primera persona con la narradora no fidedigna que tiene interés personal en los acontecimientos, la contrastación de personajes de las amigas, la representación de las relaciones entre los individuos y los grupos sociales – la familia, los amigos o los vecinos – la manipulación de las perspectivas temporales y de la información, las tramas románticas.

Gracias a tal manera de escribir, nos relacionamos con los personajes y seguimos su evolución con tremendo interés. Según la autenticidad hasta de los personajes episódicos, lo sugestiva y emocionante que es la narración, lo extenso que es el argumento, tanto por abarcar el período de medio siglo, como por la amplia red de personajes, Ferrante se puede comparar con los grandes escritores del realismo como Balsac, Dickens o Tolstoi. Aunque su estilo se sigue con facilidad, de manera que cada cierto se parece a borde de un chiclit, sobre todo cuando las relaciones amorosas están en foco, la autora consigue deconstruir las imágenes idílicas con tan solo una frase, bruscamente introduciendo realidades frecuentemente llenas de violencias múltiples que traen inesperados cambios en el flujo de acción.

La novela empieza con el “Prólogo: Eliminando los rastros” en el cual Elena se entera de que Lila finalmente desapareció sin dejar ninguna huella, lo que había planeado más de tres décadas. Algo similar acontece con la autora anónima Elena Ferrante que escribe bajo seudónimo dado que cree que después de haber sido escrito, el texto no necesita más su autor. Sus novelas han alcanzado gran éxito y el público global las ha aceptado, reconociendo que en las historias napolitanas de Elena y Lila, desde la primera novela La amiga estupenda, hay algo lleno de sentido que merece estar escrito, con lo cual la escritora italiana confirmó su tesis de la posibilidad de la existencia de un texto independientemente de su autor.

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Texto originalhttps://issuu.com/kud2/docs/kd_18 (página 6)
Autora: Nađa Bobičić

Traducido por: Tamara Nikolić

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